jueves, 13 de junio de 2013

Capítulo 19: Dejándome llevar

¡Hola lectores! ¿Sorprendidos de verme por aquí? La inspiración aparece en los momentos menos esperados y parece que la filosofía la atrajo de nuevo hacia mi, así que me puse a escribir y en un ratillo que tengo libre lo publico. Y el siguiente si que estará sobre el 25, además tengo planes para renovar el blog, hacerlo más interesante, alguna que otra sorpresa y varias cosas ^^
Bueno no me enrollo más y como siempre espero que os guste y que comentéis ;)

Una sombra de ¿Tristeza? No estaba segura pero creía que era eso lo que había visto en los ojos de Javier nada más formular la pregunta.
-Alicia, yo... no se como decirte eso pero...
-¿Que pasa? ¿No lo han metido en la cárcel? Bueno sabíamos que eso era difícil, así que no pasa nada.
-No, no es eso, verás tu... tu padre no salió de la cantera cuando nosotros lo hicimos, el... ha muerto.
Me senté de nuevo en el banco sin poder creerme las palabras de Javier. Tenía sentimientos contradictorios luchando en mi interior por salir., por un lado sentía una especie de alivio pero por otro estaba triste. Una lágrima silenciosa empezó a recorrer mi mejilla y le siguieron muchas, tantas que empecé a llorar como hacía tiempo que no lo hacía. Una mano se posó en mi hombro como gesto tranquilizador. Estaba llorando la muerte de mi padre, del asesino de su familia pero el me consolaba o al menos lo intentaba y eso me hacía llorar más.
Empecé a hiperventilar, me faltaba el oxígeno y creo que me desmayé porque lo siguiente que recuerdo es abrir los ojos en una fría y blanca habitación de hospital.
Intenté incorporarme pero me di cuenta de que en el brazo derecho me habían puesto una vía y me estaban inyectando líquidos. Todo en conjunto hacía que no me pudiera mover con libertad, volví a intentarlo pero lo único que conseguí fue soltar un bufido que despertó a mi madre. Se encontraba sentada en el típico e incomodo sillón de los hospitales y puso cara de sorpresa al verme.
-Alicia cariño, estás despierta por fin- Dijo con tono preocupado.
-¿Qué hago aquí? ¿Qué me ha pasado?-Contesto haciéndome un poco la tonta.
-Tuviste un ataque de ansiedad muy fuerte al enterarte de...
-De que mi padre está muerto- Termino por ella.
-Si- Su mirada está distante, como si en cierto modo no le gustara recordarlo.
-¿Y quién me trajo aquí?- Pregunto con interés.
-Un chico, ese que participó contigo en el rescate de ese otro chico, Lucas y en todo ese rollo.
-¿Javier? ¿Y está aquí?- Pregunté ansiosa.
-Si, le dije que se fuera a descansar a la sala de espera porque quería esperar a que te despertaras, pareces gustarle mucho- Responde guiñandome un ojo.
-¿Cuanto tiempo llevo aquí?
-Pues te trajeron ayer por la tarde y son las 7 de la tarde del día siguiente así que un día más o menos. Te inyectaron un calmante muy fuerte y los medico quieren dejarte en observación para ver tu progreso así que no sé exactamente cuanto tiempo estaremos aquí.
Voy a llamar a tu hermano para decirle que te has despertado, descansa hija- Se acercó a mi y me dio un abrazo y un beso en la mejilla antes de desaparecer tras la puerta de la habitación.
Un segundo después de que mi madre se fuera observé un rostro familiar que me examinaba con cautela. Finalmente Javier se atrevió a entrar y se sentó en el sillón en el que antes había estado mi madre.
-¿Qué tal te encuentras?- Dijo con nerviosismo.
-Bien, un poco cansada y con el brazo dolorido pero no me puedo quejar- Respondí intentando poner una sonrisa pero el resultado fue una mueca algo desagradable.
Javier se levantó y se sentó en mi cama dispuesto a examinarme el brazo y un gesto de desaprobación atravesó toda su cara.
-Es normal que estés cansada, te han puesto un calmante muy fuerte pero supongo que te lo retiraran sino vuelves a tener otro ataque.
-No consigo entender lo que me pasó, se que era mi padre pero yo le odiaba. Hacía mucho tiempo que no hacía nada bueno por mi y además mató a tu familia pero supongo que aún así la muerte era algo demasiado drástico.
-Las muertes nunca son bonitas Alicia, se trata de la parte triste de la vida pero ahora deberías descansar ya nos veremos.
-Espera- Dije mientras agarraba con mi mano libre su chaqueta ¿No te puedes quedar un poco más?
-Alicia yo...
-No me gustan los hospitales, cada vez que tenía que venir por alguna consulta me pasaba la noche anterior tomando tilas y no quiero que me vuelvan a sedar ¿Solo hasta que vuelva mi madre?- Pregunté suplicante.-Está bien- Respondió sonriendo.
Empezó a contarme una historia para tranquilizarme pero poco a poco iba notando como mis ojos se cerraban bajo el peso de mis párpados y lo último que recuerdo es un suave beso en la frente.
Cuando volví a abrir los ojos era de noche cerrada y una bandeja con comida me esperaba sobre la mesilla. Volví a intentar levantarme pero el brazo me seguía dando problemas. Estaba sola en la habitación, ni mi madre ni Javier ni nadie que pudiera ayudarme. Inmediatamente sentí una sensación de angustia en mi interior y antes de darme cuenta volvía a estar llorando.
Alguien me sacudió el hombro pero yo seguía con la cabeza hundida fuertemente en la almohada hasta que poco a poco la fuí sacando.
-¿Y mi madre?- Fue lo único que fuí capaz de decir entre sollozos.
-Así que primero me suplicas que me quede y ahora ya no quieres que esté aquí- Se calló derrepente al ver mi cara de enfado.
-¿Dónde está mi madre? ¿Dónde estabas tú? ¿Por qué no había nadie cuando me desperté? Contéstame  Empezaba a elevar mi tono de voz y las lágrimas seguían saliendo de mis ojos sin control.
-Tu madre se tuvo que ir por una urgencia en su trabajo y me pidió si me podía quedar, vendrá mañana por la noche. Y yo... debía de estar en la cafetería lo siento.
Consigo calmarme y nos quedamos una eternidad en silencio y yo como casi siempre acabo perdida en sus ojos.
¿Por qué tenía que negar que no sentía nada por Javier?
¿Por qué seguía pensando en Lucas? El se había ido por decisión propia, yo no la respetaba porque me había jugado muchas cosas al sacarlo de la cantera pero el se había ido.
Entrelacé mi manos con la suya algo que le sorprendió y antes de poder darme cuenta nuestro labios estaban juntos. No era como aquella otra vez en la que había salido corriendo del parque. No, esta vez era distinto, como si se tratara de uno de esos medicamentos que me metían por el brazo, uno capaz de hacerme sentir bien como si flotara en una nube, algo que no había sentido en mucho tiempo.
Una parte de mi estaba nerviosa y se moría de vergüenza, mis terminaciones nerviosas estaban a flor de piel y bajo el horrible camisón temblaba aunque no fuera de frío.
Iba a dejar de sentirme mal por mis sentimientos hacia Javier. Iba a dejar de pensar en Lucas porque el no iba a volver.
Iba a dejarme llevar.

10 comentarios:

  1. TU. ME. QUIERES. MATAR. ¿NO?
    Dios, qué perfección Ana. Cuando se besan es tan.....ASDFGHJKLÑ <3
    Espero ya el siguiente y eso que acabas de publicar.
    Sigue así porfaplisssss:)
    Besos y abrazos, Annie Everdeen

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    1. No, no te puedo matar que entonces no podrías seguir escribiendo!
      Pues que me dices si te digo que a mi el momento del beso no me gusta como me quedó... pero bueno me alegro de que a ti si te guste^^
      El siguiente estará sobre el 25-26 cuando vuelva de viaje.
      Besos ;)

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    2. Otra cosilla.....¡Tienes un premio en mi blog!
      www.azucarillosydientesdeleon.blogspot.com

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    3. ¡Muchas gracias! Cundo pueda hago la entrada :3
      Besos ;)

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  2. Oh! Ana! Está tan...¡Genial!
    Tss... me está empezando a caer mejor Javier...pero Lucas...pero...Hay!
    Estupendo capítulo! Excelente!
    Esperaré con ansias el siguiente!
    Me encanta!
    Mil besos!

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    1. Javier es un personaje interesante... y Lucas bueno... tambien.
      Me encanta responder comentarios así, ya lo echaba de menos que hacía mucho que no escribía y lo echaba de menos.
      Besos ;)

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  3. Increíble. Muchas felicidades por el blog. Tienes talento, de verdad te lo digo. No lo dejes nunca! ^^


    Un besito muy grande desde:
    Los delirios de Pandora

    Espero que te guste mi pequeño paraíso.

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    1. ¡Vaya Muchas gracias! Por ahora no tengo intenciones de dejarlo pero quien sabe lo que pasará en unos meses...
      Me paso ahora por tu blog y te afilio, seguro que me gusta.
      Besos ;)

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  4. OISH, QUE MONOSOS QUE SON*-* Jo, me encantan, quiero algo asi (quitando lo de que estan en un hospital, despues de un secuestro, etc JAJA) Dios, es que asjfakshdgflajsfdljas Estoy deseando el siguiente. A ver si hablamos eh Ana, que con los examenes nos abandonamos la una a la otra;)

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    1. Jaja yo tambien quiero algo así, sin secuestros ni cosas raras la parte bonita vamos ^^
      El siguiente creo que lo empecé hace... ¿Dos semanas? No se ni donde está esa hoja :S Así que... pero supongo que la semana que viene publique el 20.
      Ya se que nos abandonamos mucho, entre exámenes, preparar el viaje, irme de viaje y todo pufff pero ya volví y ya acabé los exámenes así que tranquila <3
      Besos ;)

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