sábado, 19 de octubre de 2013

Sorpresa :)

¡Hola lectores! Aquí estoy después de esta caótica semana y todavía me queda lo peor :(
Pero dejando a un lado los asquerosos exámenes, estudios en general y que el otro día dormí 4 horas (cuidado con en café solo digo eso) os prometí una sorpresa y habitualmente cumplo mis promesas.
No es un capítulo, el capítulo 28 estará como muy pronto el 30 de este mes, porque si me pongo a escribir pienso que tendría que estar estudiando y no me sale nada.
Pero bueno como no quería estar tanto tiempo sin pasarme por aquí decidí publicar algo que tengo escrito desde hace unas dos semanas y que no tenía intenciones de poner en el blog todavía.
La historia esta llegando a su fin, calculo que le quedarán sobre 10 capítulos y tengo ganas de acabarla voy a ser sincera.
Es mi primera historia y en ella hay muchas cosas de mi vida que necesitaban salir fuera de alguna manera, pero esa etapa se acabó y la historia no puede continuar para siempre, pero quiero darle el final que se merece y si la siguiera mucho tiempo lo más probable es que la acabara fastidiando como pasa con algunas series a las que les alargan mucho las temporadas.
Así que hace un tiempo se me empezaron a formar ideas en la cabeza de una nueva historia, que en un principio empezaría a publicar cuando terminara esta, lo que no se es si la voy a publicar aquí o en otro blog pero ya lo iré pensando con tiempo.
Y os traigo el primer capítulo a ver que os parece,
Después de unos de mis interminables rollos os dejo con el primer capítulo de la que seria la nueva historia (no tiene nombre todavía) y espero que os guste y me digáis que os parece :)

La cocina tenía unas bonitas vistas, desde ellas se podían observar las casas de los pequeños pueblos lejanos, lo que hacía parecer que no estuviéramos tan cerca de la ciudad.
El primer requisito estuvo cumplido enseguida al igual que los demás, el apartamento tenía dos habitaciones, dos baños, un salón acogedor y una cocina con buenas vistas. Parecía simple pero fue el décimo que visitamos y por suerte el definitivo.
Scott a diferencia de mi solo había puesto una condición: que tuviera un estudio donde el pudiera pintar, tambien lo tenía. Si hubiera sido por el nos habríamos quedado con el primero pero yo era más exigente.
Tenía 25 años- en aquellos buenos tiempos- y mi vida real estaba a punto de empezar, había salido de la facultad hacía solo un mes y ahora todo era distinto.
Aquellos seis años no tenían desperdicio y realmente fueron fantásticos, pero dos especialidades y una matricula de honor después pude decir que era enfermera.
Lo había decidido a los catorce años y a pesar de no contar con la aprobación de mi padre- que quería que estudiara economía y trabajara en la empresa familiar- lo había conseguido.
Desde la encimera de la cocina Scott me observó esperando mi respuesta con nervios-mi hermano mayor siempre hizo lo mismo-.
-¿Qué dices ojos tristes? ¿Nos lo quedamos? -El echo de que me llamara así confirmaba que lo único que pretendía era ablandarme, pero era más o menos cierto, mis ojos grises siempre daban la sensación de que estaba a punto de llorar aunque no fuera así.-
-Si-Dije con una sonrisa mientras el se lanzó a abrazarme.
Scott y yo eramos muy distintos, tenía dos años más que yo- 27 por aquel entonces- el pelo rubio cenizo y los ojos azules. Pero la mayor diferencia era que el había dejado su sueño de ser pintor por los deseos de nuestro padre y odiaba su trabajo.
Yo me fui lo más lejos que pude a estudiar y por casualidades del destino terminé en Oxford. La nota no fue un problema porque dediqué cada minuto de mi vida desde que lo supe a estudiar dejando atrás amistades y cualquier cosa que me pudiera distraer.
Nueva York ya no se veía como una casa para mi, Oxford lo fue gracias a aquellos ojos azules que casi me hacen dejarlo todo, todo por llevaba años peleando, pero un día se fue sin decirme nada y me di cuenta de la enorme estupidez que casi llego a hacer.
Me quedé con su mirada, con el recuerdo de aquellas noches de estudio en las que hicimos cualquier cosa menos estudiar, con los paseos por el bosque y con su nombre, Jean.
Nadie supo de mi aventura con ese loco francés- de haberlo hecho ahora estaría en Brown's Company- pero sabía que nunca lo iba a olvidar.
-Tendremos que empezar con la mudanza ¿cuál es tu primer día de trabajo?- Preguntó Scott.
-El diez de septiembre- En aquel momento estaba ansiosa por aquello pero fue un desastre y de los gordos.
-Bueno, vamos al aeropuerto que nuestro avión sale en dos horas.
Así era mi hermano, lo tenía todo planeado, sabía que mi respuesta iba a ser afirmativa y el apartamento era nuestro.
Ante la idea de mi primer trabajo en Londres no pudo dejar escapar la idea de irse- aunque en ese momento solo cambiara de sede de la empresa- su relación con nuestro padre se había ido enfriando con el paso de los años y la única que lo aguantaba era nuestra madre.
Ella tambien había renunciado a su deseo de enseñar para casarse con el, mi padre debería de cambiarse el nombre por destroza sueños. Pero los dos se querían y eso era algo que no dejaba de sorprenderme.
Dos semanas después la mudanza era una realidad y el apartamento estaba lleno de cajas por todas partes.
-¡Kathryn Violet Brown! Saca tu culo del sofá y ayúdame a mover la mesa. -Mi hermano era el único que usaba mi nombre completo, el resto del mundo me llamaba Kate pero el siempre intentaba hacerme sonreír.
-Voy ahora mismo señor Brown- Contesté entre risas.
-Kate,  por favor no vuelvas a hacer eso que suena a nombre de viejo.
La mudanza transcurrió sin problemas y poco a poco el diez de septiembre se fue acercando hasta que llegó y cogí mi coche rumbo al St Thomas Hospital.
Recuerdo quedarme parada en la entrada mirando a todas partes con una enorme admiración, ir a los vestuarios a cambiarme y escuchar con atención las instrucciones que nos daban pero nada más salir de la sala la vi, aquella mirada azul que me había observado muy de cerca, la que me hizo revivir tres meses en un segundo, la que ahora besaba a una chica de labios rosas.
Saqué enseguida esos pensamientos de mi cabeza, recordé que eso había sido hacía mucho tiempo y me puse a trabajar, era el primer día y todo tenía que ir bien- No sabía lo equivocada que estaba, definitivamente no tenía ni idea-.

Pues nada este es, probablemente sufra varios cambios pero el esqueleto de la historia se desarrollará a partir de aquí, y por si os lo estáis preguntando no no es una historia de medicos aunque la protagonista trabaje en un hospital.
Nada más, espero poder pasarme pronto pero no creo que pueda hasta el 30 :(
Besos ;)

domingo, 13 de octubre de 2013

Personajes definitivos

¡Hola! 
No tenía pensado pasarme por aquí pero ayer por la noche me aburría y buscando fotos renové casi al completo la página de personajes, y lo que es más importante ¡Tenemos Alicia!
Llevo casi un año buscando a alguien que se asemejara a la imagen mental que yo me había hecho y por fin la encontré.
 


 
  Es la actriz Danielle Campbell y la encontré gracia a una serie que empecé a ver (por fin sirve para algo que me vicie a series en época de exámenes), ¿qué os parece? ¿Os la imaginabais así?

Bueno aquí no acaba la cosa tenemos imagen de todos lo personajes, si si me habéis oído bien de todos, y las que ya tenía cambiaron un poco mucho...



Candice Accola es Isabel.





Lucy Hale es Laura.








 Erica Dasher es Teresa.












Nina Dobrev es Sandra.







Douglas Booth es Lucas.












Jeremy Irvine es Javier.









Los personajes de "El Jefe" y John en principio no van a tener fotos porque dudo que en internet haya una imagen parecida a como me los imagino. El resto no cambiaron, siguen siendo los mismos.
Si queréis ver las descripciones y todo lo demás solo tenéis que entrar en el apartado de personajes.
¿Os gustan las fotos? ¿Se parecen a como los imaginabais?
Espero que os gustara mi sorpresa, nos vemos la semana que viene con una sorpresa más (y si me sale tambien el capítulo 28)
Besos ;)

sábado, 5 de octubre de 2013

Capítulo 27: 21 de junio

¡Hola lectores! Empiezan los problemas, este seguramente sea el ultimo capítulo de octubre.
Veréis del 15 al 29 tengo la primera ronda de exámenes y no es poco precisamente  además tengo que hacer trabajos, resúmenes  leerme libros asquerosos... 2º de bachiller es más horrible de lo que pensaba y en menos de un mes de clase ya estoy estresada y bajo bastante presión.
Intentaré publicar algo en algún momento o programar alguna entrada si tengo tiempo pero no os puedo prometer nada.
Ahora otra cosa, hace unos capítulos os hablé de la idea de hacer un posible concurso, con un tema no definido por el momento, pues bien el otro día se me ocurrió que podía hacerlo cuando el blog tenga 10000 visitas.
En el caso de que puede que eso pase en mi periodo de ausencia y de ser así se pospondría hasta noviembre.
Y después de este rollo impresionante os dejo con el capítulo 27 y como siempre espero que os guste y que comentéis :)

Por fin llegó el día, era 21 de junio y las clases habían terminado hacía apenas unos cinco minutos. Los últimos meses no habían sido nada fáciles pero finalmente aquí estaba, en las escaleras del instituto, con unas notas de las que no me podía quejar esperando a mis amigas para irnos a comer.
Aquel día de abril volví a recuperar mi antigua vida, aunque al principio no puedo negar que fue bastante duro.
Las pesadillas se habían ido de la misma forma que habían llegado y de John, por suerte, no volví a saber nada.
Durante las primeras semanas Javier se había dedicado a llenarme el móvil con mensajes y llamadas que yo decidí ignorar sin pensarlo dos veces.
Salir a la calle sin tener la sensación de que alguien me seguía y sin ir mirando cada dos minutos hacia atrás también fue difícil. En esos momentos todavía tenía miedo y era complicado de apartar, algo que mis amigas intentaron  solucionar comprando medio centro comercial.
Pero no fue eso lo que lo consiguió, fue el tiempo y la tranquilidad de no volver a tener sobresaltos.
De mi padre tampoco había vuelto a tener noticias desde aquel día y realmente lo prefería así, si iba a volver a desaparecer no era la clase de persona a la que deseaba tener en mi nueva vida.
Fuimos a comer como siempre hacíamos a final de curso y estuvimos hablando de cualquier cosa excepto de los últimos cinco meses, eso era lo único que les había pedido.
Sobre las cinco me quedé sola con Sandra y decidimos dar un paseo por la ciudad, lo que en su idioma se traducía como ir de compras por séptima vez en la semana.
-Haz como que te he dicho algo muy gracioso y ríete- Dijo derrepente.
-¿Pero qué dices Sandra?
-Lo primero no preguntes, lo segundo no te gires y lo tercero acabo de ver a Lucas y está detrás de nosotras así que ríete.
-Ja ja ja ja, tuvo que ser muy gracioso.
-No lo dudes ja ja ja pero ya sabes como es él- Dijo Sandra mientras las dos seguíamos riéndonos de forma falsa hasta que un minuto después ocurrió lo inevitable.
-Hola Alicia- Saludó Lucas una vez estuvo a mi lado.
-Hola Lucas... y hola a ti también Isabel.-Esto me había cogido por sorpresa y no  me lo esperaba.
-¡Hola Alicia! Cuanto tiempo sin vernos, seguro que tienes cosas muy interesantes que contar- Me dijo con una extraña alegría.
-Oh ya sabes nada importante.
-Pues yo si que tengo algo importante que decir-Siguió soltando Isabel- ¡Estamos saliendo!- terminó mientras se besaban "apasionadamente" provocandome serias arcadas.
-Bueno chicos fue un pacer volver a veros pero tenemos cosas que hacer así que ya nos veremos- Intervino Sandra tratando de ayudarme.
-Adiós chicas, y Alicia te llamaré algún día que yo también tengo algo que contar-Contestó Lucas con su habitual misterio.
Sandra y yo seguimos caminando en silencio hasta que no me pude aguantar más.
-¿Se puede saber qué hace con esa zorra?
-¿Y lo que dijo al final? Qué raro fue todo.
-Demasiado,¿cuándo ha vuelto a la ciudad? ¿y ahora qué? ¿ya no le recuerdo a mi padre?- Pregunté indignada
-Tenía un aire distinto a cuando se fue como si hubiera cambiado.
-Tiene que haberlo hecho para  salir con esa barbie asquerosa, Javier tenía razón, el pasado siempre vuelve.
-Ummm acabas de meter a Javier en la conversación, esto no va bien así que vamos a dejarlo.
-No puedo, a pesar de todo no he conseguido sacarlo de mi cabeza.
-¿A cual de los dos?-Preguntó Sandra con frialdad.
-Tienes razón, vamos a dejarlo.
-Me operan la semana que viene-Soltó de golpe.
-¿Te operan? ¿Por qué no lo has dicho antes?
-Sabes que no me gusta hablar de eso, me raparan el pelo, me abrirán el cráneo e intentaran sacarme la especie de bulto o lo que sea que tenga en el lado izquierdo del cerebro sin dejarme inútil para el resto de mi vida.
-Sandra...
.-No, no digas nada, solo necesito que estés allí sola y sin nadie porque nadie más debe saberlo.
Vaya parece que hoy es el día de encontrarse con los ex-novios, mira quien viene hacia aquí.
-Javier.
-El mismo, creo que os voy a dejar solos.
-No Sandra espera.-Pero ella ya se había ido.
-Hola Alicia-Dijo Javier.
-Lucas ha vuelto- Dije sin pensar.
-¿Lucas? Pensé que nunca lo haría- Contestó extrañado.
-Hola Javier.
-Te veo algo nerviosa, ¿damos una vuelta?- Preguntó entre risas.
-Está bien-Respondí suspirando.
Ver a Javier, hablar con el, era como golpearme a mi misma con un látigo y lo único que conseguía era abrir viejas heridas que ya estaban cerradas, o con eso intentaba engañarme aunque en verdad sabía que no era así.
Desde aquellos días no había pasado ni uno solo en el que no le echara de menos, aún sabiendo todo lo que eso significaba, pero sabía que debía pasar página y esto no me lo iba a impedir.
-¿Sabes? He comenzado a odiar este sitio.- Dije refiriéndome al parque, siempre nos dirigíamos al parque.
- A mi me trae buenos recuerdos, hemos vivido buenos momento aquí.
-Si me has traído aquí para esto pierdes el tiempo-Respondí en tono cansado.
-Puede que me guste perderlo.
-Enserio Javier ¿qué quieres?
-¿Has dejado de pensar en mi? ¿Me has olvidado?
-No has respondido a mi pregunta.
-Ni tu a la mía- Nos quedamos en  silencio como solíamos hacer mientras sentía como los buenos recuerdos vividos en ese maldito lugar me quemaban la piel.
-Bueno como no lo vas a hacer me voy que tengo una fiesta para la que arreglarme, maquillarme, ya sabes cosas de chicas.
-Espera-Dijo agarrando mi mano.
-Creo recordar haberte dicho que no me volvieras a tocar, mi opinión no ha cambiado así que déjame en paz y no me vuelvas a buscar.
Después de mis palabras se fue dejándome sola en aquel lugar mientras intentaba callar una voz en mi cabeza que me decía que corriera tras el. Eso no iba a pasar, me lo había prometido y no soy de las que incumplen las promesas.