lunes, 18 de noviembre de 2013

Capítulo 29: Mi sitio secreto

¡Hola lectores! Aquí estoy con el capítulo 29, aviso de que esto es una entrada programada porque estoy hasta arriba de exámenes y como nunca hice ninguna antes espero que funcione.
Volviendo al capítulo la verdad es que últimamente no me apetece nada seguir la historia, es como que me tengo que obligar a hacerlo, pero espero que se me pase...
El capítulo 28 no tuvo muchas visitas así que os dejo el enlace aquí por si os lo perdisteis.
Nada más, os dejo con el capítulo y como siempre espero que os guste y que comentéis :)


Parte de Alicia
Siempre me había gustado el verano, puede que la palabra gustar se quede muy corta para expresar ese sentimiento. El verano era mi estación favorita desde que tenía uso de razón y este año no sería una excepción. Me pasaba los días en la playa, cogía un autobús por la mañana y otro por la noche, siempre había sido así. Por eso cuando mi rutina veraniega empezó me sentí feliz, hace un par de años había descubierto una zona de la playa donde nunca había gente y que siempre estaba vacío. Se convirtió enseguida en mi lugar favorito y formaba parte de esa rutina extender mi toalla allí cada mañana.

Una parte de mi se sentía culpable por estar ahí en lugar de con Sandra, ya que quedaban solo unos poco días antes de que la operasen, pero después de conseguir que se lo contara a Teresa y Laura se negaba a ver a nadie y a salir de casa.
Poco a poco, gracias al calor del sol y al sonido relajante del mar notaba como me iba quedando profundamente dormida.
**
-Te estás empezando a quemar.
El sonido de una voz me despertó, alguien había encontrado mi lugar secreto lo que solo podía significar una cosa. Me habían seguido.
Como todavía estaba algo adormilada y boca abajo no sabía quien era, así que seguí haciéndome la dormida.
Estaba revolviendo en mi bolso y levante un poco la cabeza para ver a Javier mirándome fijamente con una sonrisa.
-Sabía que estabas despierta- Dijo entre risas.
-¿Cómo me has encontrado?- Pregunté mientras me incorporaba.
-Este sitio no es tan desconocido como tu piensas, aquí es donde vienen las parejas por la noche a... ya sabes...
-Oh, vaya creo que tendré que ir donde el resto de la gente.- El sol se había ido y unas nubes negras amenazaban con lluvia así que me vestí.
Javier se sentó en la arena mientras miraba hacia el horizonte de forma distraída.
-Pero entiendo porque te gusta, se respira tranquilidad- Dijo pensativo.
-¿Me estabas buscando?
-Lo cierto es que no, también me gusta venir aquí a pensar.
Me volví a sentar en la arena fijándome en las ondas y en la espuma que producían las olas al chocar contra las rocas.

**
-Alicia, despierta está lloviendo.
Abrí los ojos con cuidado y me di cuanta de que me había vuelto a dormir, pero esta vez sobre el hombro de Javier. Una llovizna moderada caía de las nubes mojando las partes secas de la arena y haciendo que todo el mundo se fuera a su casa.
-Lo siento, no he dormido muy bien esta noche- Ni esta noche ni ninguna después de haber visto a John.
-¿Han vuelto tus pesadillas?- Preguntó en tono preocupado.

-No, no es eso, son nervios por la operación de Sandra. Pero aquí eso ya no existe, es como si se tratara de otro mundo, solos el mar y yo.
Eso encendió un interruptor en mi cabeza y volví a quitarme el vestido para correr directa al agua, no me importaba que cada vez lloviera más, no me importaba que el agua estuviera fría o que posiblemente mañana tuviera un catarro. Comencé a nadar y a sumergirme mientras notaba como los problemas se iban, podía oír a Javier gritando a lo lejos pero no pensaba salir.

Todo era estupendo hasta que sonó un trueno, la parte lógica de mi mente gritaba que saliera del agua pero la otra, que había conseguido que me metiera en el mar se negaba a hacerlo.
Empecé a sentirme cansada, llevaba bastante tiempo nadando sin parar y había perdido practica, intenté dar pie pero no fui capaz. Desvié la vista hacia la orilla y la vi más lejos de lo que debería, una especie de pánico comenzó a invadirme y consiguió paralizarme.
Recuerdo poco de como salí del agua, pero estoy segura de sentir una mano agarrando mi cintura y tirando de mi hacia la arena. Una vez allí Javier se agachó en frente de la roca en la que estoy sentada y me miró fijamente.
-Vuelve a hacer algo como eso otra vez y te juro que pongo un candado en tu puerta para que no puedas salir hasta septiembre.
Me sequé y vestí en silencio dispuesta a marcharme de allí en cuanto antes.
-¿Cuánto tiempo estuve en el agua?
-Dos horas y media, al principio nadaste cerca de aquí, pero luego tu velocidad aumentó y llegaste a la Isla Grande donde te quedaste quieta durante unos minutos hasta que te saqué.
-Lo siento- Respondí avergonzada.
-Deja de disculparte, te llevaré a casa.
-A veces olvido que eres mayor que yo- Dije sonriendo.
-Tres años tampoco es tanto- Respondió sonriendo también.
Parte de Javier
Estaba dormida de nuevo, por mucho que lo negara sabía que no había sido solo una mala noche de insomnio, habían sido varias.
Los mechones desordenados de pelo mojado le caían por la cara tapando parcialmente sus ojos y mojando aún más su vestido de flores.
A pesar de todo la seguía viendo hermosa sin poder evitarlo, dos noche atrás me había dicho lo que llevaba meses queriendo oír, pero estaba borracha. No podía ilusionarme con cosas que sabía que no eran del todo ciertas aunque eso fuera lo único que quisiera.Dos calles antes de llegar a su casa se despertó y me miró extrañada como si intentara recordar porque estaba allí. Finalmente llegamos y se bajó del coche.
-Gracias por traerme Javier- Dijo ya en la acera.
-No hay que darlas, ya sabes, si vas a hacer a hacer algo suicida puedes llamarme- Contesté mientras arrancaba de nuevo.
Parte de Alicia
Nada más entrar en casa me encerré en el baño durante un buen rato, estaba sola al igual que lo que quedaba de mes. Mi madre tenía un nuevo destino en su trabajo, mi hermana estaba en un campamento y mi hermano en su casa. El podría visitarme pero tenía la extraña idea de que tenía un novio con el que estar en casa y no se quería pasar por si acaso. Qué estúpido.
Me pase el resto del día vegetando en el sofá mientras escuchaba música hasta que empecé a llorar y llamaron a la puerta. Intente sin mucho existo secarme las lágrimas por el camino y giré la llave con cuidado.
Volví a encontrarme de nuevo con la cara de Javier que se torció en una mueca al ver mi expresión llorosa.
-¿Qué te ocurre?- Preguntó sorprendido.
-Nada, estaba escuchando una canción triste y estoy algo sensible-Dije intentando sonreír.
Antes de que pudiera decir nada me apartó a un lado y entró en mi casa sin pedir permiso, aunque después de todo casi no lo necesitaba. Se sentó en una silla de la cocina y empezó a observarme.
Un escalofrío me recorrió, no era la clase de escalofrío que sentía cuando John me llamaba, ni cuando estaba nerviosa, era el tipo bueno de escalofrío, el que llevaba meses sin sentir.
-Necesito la verdad, quiero que me contestes a la pregunta que te hice hace unos días en el parque- Dijo mientras su mano empezaba a tocar mi mejilla.
Intenté detenerle, es evidente que fue así, pero algo dentro de mi falló e imité sus gestos sin saber que era lo que estaba haciendo.
-Si no dices nada lo interpretaré como un sí, te besaré como hace meses que quiero besarte y no aceptaré que me digas más tonterías.

sábado, 9 de noviembre de 2013

9 de noviembre

Hola lectores ^^ ¿Sabéis qué día es hoy? 9 de noviembre,si, lo pone en el título pero hay algo más. ¡Hoy el blog cumple un año!
Un año y parece que fue ayer cuando me dio por hacer click en "crear blog", un año en el que he aprendido muchas cosas, en el que he encontrado a personas maravillosas y en el que he descubierto que me encanta escribir.
Al principio confieso que no publicaba mucho porque me frustraba no tener visitas y pensaba que me iban a caer del cielo sin hacer nada. Eso cambió, allá por navidades, cuando empecé con la historia.
La historia fue desde el principio una parte de mi y lo seguirá siendo aunque la acabe. Empezó siendo mi vía de escape pero se convirtió en mucho más.
La base sobre la que la construí es real pero a partir de ahí el resto fue saliendo solo. 
A pesar de que no es ninguna maravilla me resulta imposible no emocionarme cuando leo comentarios de que os encanta el capítulo y todo lleváis escribiendo durante todo este tiempo.
10246 visitas, 60 entradas, 28 capítulos, 19 seguidores y 240 comentarios después aquí estoy, agradeciéndoos a todos lo que alguna vez visitasteis el blog que lo hicierais  aunque últimamente  parezca que nadie me lee y me den ganas de cerrarlo no lo voy a hacer sin dejarlo todo bien atado, despues de soportarme durante todo un año en el que os conté mi vida por capítulos (nunca mejor dicho) os merecéis un buen final.
Y a pesar de que estoy escribiendo esto cuando el día se está acabando por culpa de los estudios sentiría lo mismo a cualquier hora porque además soy muy pesada y lo he repetido muchas veces cuando me ponía sentimental.
Lo creáis o no, este blog sirvió para que en determinadas épocas de este año no me hundiera del todo.Aunque es cierto que no estoy por aquí todo el tiempo que querría por culpa de los estudios, de la falta de inspiración, o de que mi estado de ánimo no sea muy bueno, a pesar de todo eso no olvido el blog.
No olvido el mio ni los vuestros, voy a aprovechar para disculparme porque hay varios en los que llevo bastante sin entrar ni comentar por mi evidente falta de tiempo, pero os prometo que en cuanto acabe los exámenes me pondré al día.
Bueno mis queridos lectores, espero que este año no sea el último porque espero que después de esta historia vengan más y vuelvo a daros las gracias a todos.

P.d: Mis exámenes vuelve a empezar así que hasta el 22 no me podré pasar mucho por aquí. 
22 de noviembre... ¡¡¡¡¡¡Día que se estrena Catching Fire!!!! Lo siento me puede la emoción, estoy deseando que llegué.

Un beso enorme ;)

lunes, 4 de noviembre de 2013

Concurso + sorpresa 2 + Capítulo 28: Vestido Rojo

¡Hola lectores! ¿Qué tal estáis? Espero que bien, bueno pues hoy os traigo varias noticias interesantes.
La primera es que el blog supera las 10000 visitas, aunque no sean muchas no os podéis hacer a la idea de lo importante que eso es para mi. Supongo que recordaréis que dije que cuando esto pasara abría concurso y otra sorpresa más, pues bien aquí esta, vayamos por orden.
Decidí hacer un concurso de relatos, dudaba entre eso y uno de cabeceras pero lo de las cabeceras es como algo que debería hacer yo se me de mejor o peor, hacer un concurso sobre eso lo veo como aprovecharse un poco. No se paranoias mías, el caso es que al final me quedé solo con la idea de los relatos.
Las bases serían las siguientes:


  • Fecha límite para participar 22 de noviembre (dejo mucho tiempo para que vuestra imaginación fluya jaja)
  • La extensión sería entre una y cuatro caras de word.
  • El tema es libre, podéis escribir sobre lo que queráis.
  • No es necesario tener blog para poder participar, pero tenéis que darme un nombre o un nick.
  • Los relatos lo tenéis que enviar al correo del blog: ana.7.grey.8@gmail.com
  • Una vez que llegue la fecha límite haré una entrada en la que pondré los que haya recibido y una encuesta en el lateral para votar por vuestro favorito.
  • Cuando publique la entrada, si tenéis blog, escribid una en el vuestro explicando que participáis y poniendo la imagen que hay más abajo. Esto es importante porque si no lo hacéis os descalificaré.
  • Y por último y no menos importante... El Premio. He estado pensando mucho en el y es evidente que no va a ser dinero ni nada parecido, es más bien algo simbólico. Es premio que recibirá la persona ganadora es la creación de un personaje.        Me explico, el ganador podrá meter en la historia un personaje nuevo con su nombre u otro que elija y además también decidirá el papel que quiera que realice en la historia.                 Menos uno que no voy a decir ahora porque se sabrían cosas, el resto no tienen pegas pero esto ya lo hablaré cuando llegue el momento.
 Por ahora es lo único que tengo que decir, tampoco es muy complicado de cumplir y si veo que no hay participantes pues lo cancelo y no pasa nada.


Esta es la imagen de la que hablaba antes (ya sabéis que soy un poco negada para estas cosas).

Ahora vamos con la segunda sorpresa, esto no lo dije por aquí pero si que lo había pensado. El caso ... chan chan chan..... voy a hacer un twitter del blog.
No hoy mismo porque no se que nombre poner ni nada pero la semana que viene seguro y cuando lo cree ya os lo pongo para que leáis mis divagaciones (lo peor es que fijo que acabo pasando la linea y se me van a escapar cosas).

Y antes de terminar os dejo con el capítulo 28, si por fin está aquí después de casi un mes, como siempre espero que os guste y que comentéis ;)

La luz entraba que por una rendija de la persiana mal cerrada consiguió despertarme, al intentar incorporarme la cabeza empezó a dolerme como si me estuvieran clavando agujas en el cerebro.
Cuando por fin conseguí incorporarme me di cuenta de varias cosas: 1 no era mi habitación, 2 seguía con el mismo vestido de la fiesta de ayer y 3 no recordaba nada de lo que había pasado en ella.
Observé mis zapatos en una esquina de la habitación y nada más salir al pasillo me di cuenta de que era la casa de Laura, lo que no sabía era que hacía allí. Ella estaba en la cocina comiendo una tostada con toda la tranquilidad del mundo y ni siquiera se sobresaltó al verme.
-Buenos días Alicia.
-Hola, no hables tan alto me explota la cabeza.- Dije en tono lastimoso.
-Toma-Dijo posando frente a mi una pastilla- después de todo lo que bebiste anoche como para que no te duela.
-¿A que te refieres?- Pregunto extrañada.
-¿No te acuerdas de lo que pasó ayer?
-Lo último que recuerdo es salir de casa y estar a punto de tropezarme por culpa de los tacones.
-Te voy a contar una historia, la historia de como te conviertes en una persona muy borde cuando bebes.
Nada más llegar a la fiesta nos encontramos con Teresa y Sandra pero Teresa se fue con un chico y no la volví a ver en toda la noche. Sandra apareció en chándal lo que fue una cosa muy extraña, y además se fue a los cinco minutos de llegar así que nos quedamos tu y yo solas. Enseguida empezaste a decir que te querías divertir y cogiste una cerveza, al principio no pensé que pasará nada porque te bebieras una y no dije nada, pero a esa cerveza la siguieron unas cuantas más y luego te pasaste a los chupitos.
Cada vez que te quitaba un vaso tu sacabas otro sin que me diera cuenta y como te ibas emborrachando cada vez más empezaste a insultarme.
-¿Pero por qué haría eso si yo no bebo nunca?-Pregunté interrumpiéndola.
-No lo se pero eso no es lo pero de la noche. Verás, después de tirarme por encima algún líquido sin identificar llamaste a Javier y le dijiste que no le habías olvidado y que a pesar de todo querías estar con el
Luego te dormiste en mi hombro y le dije que no te hiciera caso porque estabas muy borracha, entonces el se ofreció a ayudarme a llevarte a casa porque no te despertabas, llamé a tu madre para decirle que te quedabas en mi casa aprovechando que no estaban mis padres para que no te castigara hasta que cumplas los 30 y luego tu extraño ex-novio se fue a su casa fingiendo que no había pasado nada.
-¿A qué te refieres con que hizo como si nada?
-Pues a que dijo que estabas muy borracha y que en ese estado la gente hace y dice muchas tonterías que no se pueden tomar en serio, al final hasta tienes suerte.
Después de desayunar, ducharme y de que Laura me prestara algo de ropa me dirigí a mi casa sin poder evitar pensar en el motivo que se hubiera podido pasar por mi cabeza para emborracharme.
De repente recordé algo, una chica vestida de rojo a la que no le pude ver la cara. Llamé a Laura para preguntarle y no había tal chica en la fiesta, el siguiente recuerdo fue más inquietante, era John hablando conmigo en la entrada de la fiesta y dándome algo de beber. Eso me dejó congelada y empezaba a dudar de si algo de eso había pasado de verdad o era producto de mi imaginación. Seguía con el móvil en la mano decidiendo si volver a llamar a Laura o ignorar todo lo que estaba recordando, lo más probable era que mis recuerdos estuvieran siendo alterados por el TJT para intentar volverme loca de nuevo.
-¿Alicia?- Dijo la voz de Lucas sobresaltándome, todavía seguía congelada.
-¿Estás bien?-Volvió a preguntar al ver que no respondía ni me movía.
-Te debo una enorme disculpa-empezó de nuevo- no debí marcharme ni decirte que me recordabas a tu padre, aunque por una parte así era. El me hizo un daño que siempre estará ahí pero tu no tienes la culpa de eso. No espero que me perdones pero tengo una pequeña esperanza de que las cosas entre nosotros vuelvan a ser como antes del secuestro.
Eso fue suficiente para hacerme reaccionar y le pegué sin dudarlo una fuerte bofetada en la cara.
-Acepto tus disculpas, no lo voy a olvidar, ni te estoy perdonando, es más cada vez que te veo lo recuerdo así que esa esperanza puedes ir comiéndotela y preocúpate por Isabel que para algo es tu novia.
Diez minutos después estaba en mi casa, había llamado a Laura y su respuesta fue que en toda la noche no se había separado de mi.
Mi móvil sonó de nuevo media hora más tarde, lo único que brillaba en la pantalla era "Número Oculto". Un escalofrío me recorrió la columna y sin saber muy bien porque contesté.
-Te has tomado tu tiempo querida- Dijo la nauseabunda voz de John que tan bien conocía.
-¿Qué es lo que quieres ahora?
-Tenemos muchos asuntos pendientes, estos meses de tranquilidad fueron así para que sacaras el curso adelante, no me interesa que repitas o algo similar. Nada más. En media hora te quiero en la fuente del centro comercial y si no vas sabes que te encontraré.
Resbalé de la cama y terminé en el suelo temblando, esto no podía estar pasando de nuevo, fui al armario y me empecé a poner todas las capas de ropa posibles a pesar de que era un día caluroso de junio. Vivía a cinco minutos del centro comercial y no quería encontrarme sola con John así que llamé a Javier y le conté lo sucedido, incluyendo lo del vestido rojo y la bebida. Por mucho que me pesara este era un tema en el que estábamos juntos y accedió a estar cerca por si las moscas.
A la una y media de la tarde estaba frente a la fuente con mi abrigo de invierno a pleno sol esperando lo que pudiera pasar. John no me hizo esperar y me empujó a un banco.
-Bonito atuendo, pero si quiero intentar algo eso no me detendrá.
-Tengo una pregunta-Dije intentando contener el asco que me producía estar tan cerca de él.
-Adelante.
-¿Por qué yo? ¿Por qué no me podéis dejar en paz? ¿Qué es lo que necesitáis de mi?
-Para empezar eres hija de tu padre y el y yo no somos precisamente amigos del alma por así decirlo.
-¿Pero no tenía que ver con Javier?- Pregunté extrañada.
-Oh eso, eso solo era por habernos dejado, el no tiene nada que ver en esta historia- Dijo sonriendo maliciosamente.
-¿Y cuáles son los demás?- Pregunté con cuidado.
-Otro es que, como ya sabrás, siento una extraña atracción hacia ti -Mientras lo decía su aliento rozaba mi cuello y me sentía a punto de vomitar.- Pero el último y más importante es que eres necesaria para que el plan salga bien, un plan que no debes conocer y que está a punto de llegar a su fin. Por eso te he citado, es de vital importancia que saques de tu cabeza la idea de volver a tu vida de antes, eso no va a pasar Alicia y cuanto antes te des cuenta mucho mejor.
Bien, no tengo nada más que decirte por ahora, cuando eso sea necesario te llamaré, piensa en lo que he dicho.
Dicho eso se fue y me di cuenta de que lo que decía no era ninguna tontería, desde que todo esto había empezado solo quería que se terminara, sin saber a donde podía llevar, sin querer que nadie pagara por ello. Mi yo del pasado se avergonzaría de mi misma porque siempre decía que había que llegar al fondo del asunto, y eso era lo que iba a hacer, se terminaron las lamentaciones de no poder tener tiempo de pensar en cortes de pelo o cosas semejantes. Esto es lo que me tocaba ahora e iba a lidiar con ello lo mejor posible.
-El misterio continúa- Dijo Javier sentado a mi lado, estaba tan perdida en mi mente que no lo había oído llegar.
-Eso parece, ¿has escuchado la conversación?
-Si, John es un asqueroso hijo de puta que lleva 5 meses haciéndome sentir culpable con lo que te pasaba, pensando que todo era culpa mía y resulta que no entraba en el plan. No tiene ningún sentido.
-No creo que lo tuviera alguna vez- Me arrepentí automáticamente de decir eso porque pude ver en sus ojos que lo había tomado por nuestra relación, aunque tampoco es que esa fuera muy normal.
-Tengo que disculparme por el espectáculo de ayer, nunca antes me había emborrachado y no se como fui capaz de hacerlo.
-No importa, tu amiga no era capaz de cargar contigo y solo ayudé en lo que pude.
-¿Recuerdas si había alguien fuera de la fiesta con un vestido rojo?- Ese recuerdo no hacía más que aparecer en mi mente.
-Había una chica con un vestido rojo ahora que lo dices, pero creo que tus recuerdos fueron alterados por ellos. Quiero vengarme así que si no te importa mi presencia te ayudaré con esto.
-No me importa tu presencia, una parte de mi quiere entenderte y creo que lo hace porque quiero que John sufra pero otra no lo acaba de comprender- La conversación se torció hacía el tema inevitable pero no hay mucho que alguno de los dos pueda hacer ahora.
-Está bien ¿amigos-socios?
-Amigos-socios-Respondí con una sonrisa.