viernes, 8 de febrero de 2013

Capítulo 12: Ruido, Primera parte

Hola lectores, debería de haber publicado este capítulo el miércoles pero a una persona (yo) se le olvido que tenía examen de biología la semana que viene, pero aquí estoy de nuevo con el capítulo 12 y la esperada, o igual no tanto cita, ¿ Irán bien las cosas? ¿A donde llevará Lucas a Alicia? Pues bien todas estas preguntas y muchas más que os estaréis formulando se resolverán a continuación, y como siempre espero que el capítulo os guste y que comentéis :)


La semana pasó más rápido de lo que a mi me hubiera gustado y casi sin darme cuenta el timbre del instituto tocó el final de las clases a las 14:30, momento a partir del cual empezaba mi extraña pesadilla aunque no me parecía correcto llamarlo así porque en realidad se trataba de una cita con el chico que me gustaba. Después de comer me fui a mi habitación a arreglarme, me cambié de ropa y me puse un jersey azul, unos vaqueros y unas botas marrones, respecto al maquillaje decidí pintarme solo los ojos para resaltar su color verde, y con el peinada no me compliqué mucho y me lo dejé suelto como habitualmente, realmente no me había arreglado mucho pero como no sabía donde iba, eran las cinco de la tarde y estábamos a mediados de enero no me iba a plantar un vestido y tacones, finalmente cogí un bolso y cuando me dirigía a la puerta mi hermano David me paró para preguntarme a donde iba, al ver mi cara se empezó a reír y me dijo que no hiciera cosas raras, mi hermano es capaz de soltar cosas así para luego irse tan tranquilo.
Iba tan metida en mis pensamientos que no me había dado cuenta de que estaba en el lugar donde habíamos quedado, Lucas todavía no estaba así que me senté en un banco a esperar.
Cinco y cinco, cinco y diez, cinco y cuarto... La cosa empezaba a pintar mal y lo que estaba empezando a estar mal era yo, me había emocionado demasiado rápido y ahora llegaba la caída  como si me acabara de tirar de un sexto piso y fuera cayendo lenta y dolorosamente.Con el tiempo había aprendido que no todas las personas se merecen que llores por ellas y en este caso no tenía pensado hacerlo, por una milésima de segundo me planteé llamarlo por si le hubiera pasado algo, pero a quien en realidad llamé fue a Teresa que apareció a mi lado en menos de cinco minutos.
Entramos en una cafetería cercana porque hacía un frío horrible y nos pedimos un chocolate caliente, mientras esperábamos reinaba el silencio, hasta que Teresa lo rompió.
-Creo que deberías llamarlo, no sabes lo que ha podido pasar, igual te estas enfadando sin motivo.
-No pienso llamarlo, si le pasó algo lo normal sería avisar además ya estoy acostumbrada a estas cosas-Contesté sin mucho interés.
Seguimos en silencio hasta que le dije que iba al baño, al entrar me apoyé en el lavabo y una lágrima silenciosa me cayó por la mejilla, me miré en el espejo y me prometí que nunca más me iba a ilusionar rápido ni me iba a dejar llevar por mis sentimientos con facilidad, aún así estuve un buen rato en el baño porque no me apetecía salir hasta que me acorde del chocolate y eso de animó a irme del baño.
Parte de Teresa
Alicia se iba al baño, era mi oportunidad, la historia en general me olía mal y parecía muy rara, conocía Lucas desde niño pero con el tiempo nos habíamos distanciado y habíamos perdido el contacto. Una vez que la puerta del baño se tragó a Alicia, cogí su bolso y saqué su móvil esperando que no estuviera bloqueado, cogí el mio de mi pantalón y por suerte pude acceder al menú del de Alicia, fuí a los contactos y copié el número de Lucas de su móvil al mio, lo coloqué todo en su sitió y nada más sentarme de nuevo apareció a mi lado el camarero y a continuación Alicia.
Parte de Alicia
Muchas veces el silencio es algo fantástico  te hace poder pensar con claridad y desconectar, ahora era una de esas veces, no necesitaba hablar con Teresa sabía que estaba ahí y con el silencio me estaba calmando y tranquilizando algo que no podía hacer con ruido.
Cuando acabamos de merendar nos despedimos con un abrazo y Teresa prometió llamarme mañana para una "quedada general" lo que incluía a Sandra y a Laura también, pero una vez que nos despedimos en lugar de irme a mi casa me dediqué a dar una vuelta y cuando encontré un banco me senté hasta que en mi reloj vi que eran las ocho de la tarde, como estaba cerca de mi casa empecé a ponerme mi sonrisa de siempre porque no tenía porque hacer que mi familia se sintiera mal por una especie de desamor adolescente.
Parte de Teresa
Cuando Alicia desapareció de mi campo de visión cogí el móvil y marqué el número de Lucas porque tenía un mal presentimiento, presentimiento de que algo horrible estaba sucediendo en estos momentos y me estaba empezando a poner muy nerviosa. Las manos me temblaban y casi no soy capaz de marcar el número.
-¿Quién es? ¿Me oyes? Seas quien seas necesito ayuda estoy en la calle....- Un ruido horrible como una especie de desgarro cortó el susurro de voz con el que me hablaba Lucas, de pronto escuche una voz femenina y me aseguré de que estaba gravando la conversación, en un principio lo había hecho por si me servía de prueba para Alicia pero ahora me podía ser muy útil.
-¿Qué te crees que haces? ¿Pensabas engañarme? Pues mira...-La risa de esa mujer se vió interrumpida por un golpe y un ruido metálico, como una caja de tornillos al caer al suelo después de eso la llamada se cortó y sabía que no serviría de nada volver a llamar, pero la conversación me había metido el miedo en el cuerpo y estaba temblando, además no tenía ni idea de lo que tenía que hacer.
Parte de Lucas
La semana me pasó exageradamente lenta, pero finalmente llegó el viernes cuando llegué a casa del instituto me encontré a mi hermano cocinando como todos los días, pero con la excepción de que nuestra comida ya estaba hecha y lo que estaba cocinando era la merienda que tenía preparada para nuestro picnic  aunque lo normal hubiera sido que la hiciera yo lo cierto es que no tengo ni idea de cocinar y a el se le da muy bien así que me hizo ese favor, cuando acabó le ayudé a meterlo todo en una cesta y me fuí a cambiar de ropa, me puse una sudadera gris, unos vaqueros y los playeros que tenía antes, me senté en el sofá a esperar y a las cuatro y media salí de casa con cesta en mano y muchas ganas de sorprender a Alicia.
Cuando iba por la acera con la mente en mis pensamientos sentí un golpe en el hombro, me giré y recibí un golpe en la cabeza, lo siguiente que recuerdo es un ruido terrible y a una mujer comiéndose la comida que mi hermano había preparado cuando me despejé un poco pasé a darme cuenta de que estaba en una especie de cueva subterránea  pero no tenía idea de que hacía allí ni de como había llegado.