sábado, 20 de abril de 2013

Capítulo 18: El final de un nuevo principio

¡Hola lectores! Si, hoy por fin traigo el capítulo 18, es extremadamente largo, y pensé que me moría al pasarlo al ordenador  para que os hagáis una idea es más de 3 veces el tamaño del tamaño de un capítulo normal, por lo que espero que no os aburra, estuve tentada de partirlo en dos, pero como hacía 2 semanas que no publicaba capítulo y no se si la semana que viene voy a poder hacerlo decidí dejarlo entero.
Espero que la espera haya merecido la pena, y recordar que el secuestro de Lucas termina hoy para bien o para mal...
Bueno os dejo con el mega capítulo con miedo de que me matéis por una cosilla y como siempre espero que os guste y que comentéis ;)


El Sol me daba en la cara, era ultima hora de la tarde y así, en la tranquilidad de aquel lugar encontré la paz que llevaba esperando todo el día. Intenté levantarme pero al abrir los ojos vi que había una figura dormitando a mi lado que me tenía rodeada con su brazo, de pronto todos los acontecimientos sucedidos en las ultimas 24 horas me golpearon fuertemente: el secreto de Sandra, el beso de Javier, mi carrera descontrolada hacia la cantera, la carta con las instrucciones y el proceso en cuestión que había terminado hace a penas unas horas.
Flashback
Cuando sentí que mis piernas no podían más me tumbé en el asfalto, poco a poco los latidos de mi corazón se tranquilizaron y eché un vistazo para ver donde me encontraba, al darme cuenta de que estaba al lado de la cantera me puse en pie y me largué de allí.
Al entrar en casa mi madre me miraba de forma extraña pero no dijo nada simplemente me puso un sobre en las manos y yo lo abrí tan pronto como se alejó de mi.
A parte del típico rollo de que tengo que tener cuidado y todo eso, la carta no se pone interesante hasta que empieza a decir que tengo que estar allí a las 11 de la mañana completamente sola, que Javier saldrá a buscarme... y un montón de cosas así que intento memorizar hasta que finalmente me quedo dormida.
Recuerdo haberme levantado, duchado, desayunado y vestido como un si fuera un robot, y que a las 10:45 mi madre y mi hermano David se despidieran de mi en la puerta como si no fueran a volver a verme nunca más, aunque esa era una posibilidad como cualquier otra.
Llegué a la entrada antes de las 11 y me dispuse a esperar, mientras después un hombre apreció tal y como la carta decía y se dispuso a colocar una especie de artefacto explosivo por los alrededores y mientras tanto policías vestidos de paisano llegaron a las inmediaciones y se escondieron. Cuando ya pensaba que en realidad yo no tenía ninguna función, a las dos de la tarde Javier salió a la superficie, mientras se acercaba vi que su cara se iba poniendo cada vez más roja y yo también notaba calor en la mía porque el beso de ayer hacia muy difícil que nos pudiéramos mirar a la cara.

-¿Tienes hambre?-Me soltó después de unos minutos en silencio.

-No mucha, tengo el estomago cerrado de tantos nervios-Mientras mi mirada seguía en el suelo el sacó una especie de bocadillo y me lo dio.

-Tienes que comer, nos espera una tarde movidita-Asentí ligeramente y el me abrazó mientras me acariciaba el pelo, no sabía lo que me estaba pasando y no entendía mi mente, porque hasta hace 2 días estaba segura de cuales eran mis sentimientos.

-Todo va a salir bien, ahora tengo que volver dentro, a las 3 empezará todo pero no te preocupes.
Y dicho esto se fue tras acariciarme el brazo dejándome muy confusa y como no tenía nada que hacer me puse a pensar intentando aclarar mis sentimientos pero lo único que conseguí fue tener más ganas aún de ver a Lucas.

A mi alrededor un grupo de hombres y mujeres trabajaban, no tenía ni idea de lo que hacían pero parecía importante, hasta que poco antes de las 3 una mujer dijo que era mi turno, así que empecé a seguir las instrucciones de la carta, me acerqué a la entrada y golpeé 4 veces la pared de forma casi imperceptible para después meterme entre unos arbustos. Javier salió segundos más tarde y me levanté mientras caminaba insegura hacia el, me agarra de la mano y antes de entrar me habla avergonzado.
-Alicia, no se lo que va a pasar pero olvídate de lo de ayer y por favor confía en mi.
-De acuerdo, confío en ti, siempre lo he hecho.
Tras dedicarle una sonrisa que el me devuelve estamos dentro. Nunca me había imaginado algo así, todo es oscuro y sombrío, derrepente aparece una mujer llena de pinchos y vestida de negro.
-Javier ¿Como puedes traerte aquí a tu novia por dios?
-No es mi novia Sara.
-¿Y quien es entonces? ¿Hermana? ¿Prima?-Es la hija de El Jefe-Responde Javier cortándola.
-Sacala de aquí ¿Es que quieres que la mate?-El tono de la mujer es de preocupación.
-Me la encontré entre los arbustos y exige ver a su padre ¿Que quieres que haga?
La mujer me examina detenidamente y se va soltando un suspiro.
Javier me agarra del brazo y empezamos a movernos por aquel laberinto hasta que una figura llama mi atención, se trata de un chico cargando piedras, es... Lucas.
Javier se percata de mi estado y tira de mi sin decir nada hasta que llegamos a una puerta y comienza a susurrarme para que no le oigan los demás hombres.
-Aquí dentro esta tu padre, a las 15:20 sale fuera y tienes que mantenerlo dentro hasta las 16:00 ¿Tienes idea de lo que vas a hacer?
-Creo... que voy a llorar-Respondo tranquila.
-Bien cuando dejes de verme entra dentro, espero que no te haga daño.
Y después de abrazarme veo como se aleja.
-¿Quien se atreve a entrar sin llamar?-Chilla mi padre, que aún no se ha dado la vuelta.
-Yo suelo saludar con un hola pero es cuestión de gustos-Digo recordando que el me dijo lo mismo aquel día al salir de la academia.
-¿Que haces tu aquí?-Dice mientras me mira sorprendido.
-Soy tu hija, lo normal sería que nos viéramos.
-¿Necesitas algo? ¿Dinero? ¿Ayuda?-La sorpresa sigue palpable en su rostro.
-No necesito nada, solamente quería verte.
-Pues me iba a ir en unos minutos-Contesta con seguridad.
-Me parece que lo vas a tener que atrasar-Mi voz se rompe al final de la frase.
-Alicia ¿A que has venido?-El tono de su voz comienza a subir como justo antes e empezar una fuerte discusión.
-Yo...yo...-¿Que le dije a Javier que haría? ¡Llorar! Así que me pongo a pensar en el asco que me produce mi padre y las lágrimas salen solas.Algo que por increíble que parezca consigue ablandarlo.
Hablamos de cosas simple como el tiempo hasta que oímos un grito y la puerta se abre con una patada, un grupo de policías nos avisan de que la cantera va a estallar en 5 minutos y debemos salir de allí.
Eso hace que los ojos de mi padre adopten un punto de locura, me agarra por el cuello y empieza a gritar que ninguno de los dos va a salir.
El miedo se apodera de mi y no se que hacer ni como reaccionar, estoy sola, con mi padre en su despacho , esperando que en cualquier momento todo salte por los aires pero derrepente Javier entra por la puerta esperando no encontrarse con nadie, esperando no encontrarse con mi padre, pero se encuentra con mi expresión de terror, por el miedo a morir, a perder a la gente que quiero.Se acerca tranquilamente a mi padre, nadie habla, el silencio es tan grande que se oyen los latidos de nuestros corazones completamente acelerados.
Empieza a faltarme el aire y creo que me voy a morir, mi visión es borrosa pero veo a Javier golpeando a mi padre en la barbilla y alcanzando mi mano para escapar de allí antes de que lo escombros nos aplasten.
Me siento en el suelo tratando de recuperar el aliento e intentando no pensar en que mi padre ha estado a punto de ahogarme, cuando veo como la cantera se derrumba provocando un gran estruendo. Aplausos ensordecedores lo siguen y veo a Lucas un poco alejado de la multitud, el parece divisarme también y comenzamos a caminar para reencontrarnos después de tanto tiempo.
Cuando estoy a un par de metros descubro algo extraño en sus ojos, algo así como desconfianza que hace que borre por completo la sonrisa e mi cara.
-Hola Alicia-Saluda sin ganas.
-Lucas yo...-Pone un dedo en mi labios obligándome a callar.
-He pasado mucho tiempo ahí dentro, todo ese tiempo fue ocupado por un único pensamiento, tu. Yo quería salir de allí para poder verte, abrazarte y no separarme nunca de ti, pero ahora me he dado cuenta de que no puedo.
No puedo mirarte a la cara sin ver a tu padre, sin acordarme de ese sitio, de todo lo que quiero olvidar.
Por eso mis padres han decidido que lo mejor es que nos vallamos de aquí por un tiempo, se que esto te parecerá malo, pero te mantuviste fuerte cuando estaba ahí dentro por lo que podrás hacerlo ahora-Me abraza con fuerza y cuando nos separamos siento algo muerto en mi interior.
-Adiós Alicia-Murmura alejándose.
Después de todos esos meses, de todo lo que ha pasado se va, se va lejos y lo más probable es que nunca no volvamos a ver.
Dicen que en todo echo importante de la vida hay dos clases de personas, las que ganan y las que pierden. En este momento podía diferenciarlas a la perfección desde el lugar donde me encontraba, aislada del bullicio que rodeaba aquella odiosa entrada, en un momento en el que la confusión, la alegría, la tristeza y el jubilo reinaban a partes iguales. Y yo desde mi privilegiado centro de observación me sentía completamente fuera de lugar, no me identificaba con ninguno de los sentimientos allí presentes, para mi había sido todo muy raro y no estaba segura de si era una victoria o una derrota.
Sin previo aviso las lágrimas empezaron a salir de mis ojos, lágrimas que llevaba tiempo aguantando y que ahora corrían por mis mejillas sin ningún tipo de obstáculo mientras me encontraba rodeada de mis pensamientos unos brazos me abrazaron por la espalda, no quería saber quien era mi mente estaba confusa y no sabía que pensar.
Esas mismas manos aparecieron en mi cara segundos después limpiándome las lágrimas que derramaba sin control, hasta que unos minutos demás tarde conseguí calmarme y fue cuando escuché una voz.
-Las chicas valientes, guapas y divertidas no deben llora por esto, eres fuerte Alicia nunca lo olvides ni dejes que nadie ni nada aparte esa hermosa sonrisa de tu cara.
Nada más decirlo las lágrimas volvieron a mis doloridos ojos y escuché un triste suspiro que provenía de mi espalda, unos dedos rozaron mi cuello y comenzaron a recorrer mi espalda, hasta que esa misma voz que tan bien conocía se acercó a mi oreja y empezó a susurrarme.
-Todo se acabará de solucionar, lo más difícil ya ha pasado y todo ha salido bien, y Alicia, nunca te olvides de que te quiero.
Un escalofrío me sacudió por completo y mientras trataba de asimilar todo lo que acaba de pasar, me volvía a encontrar sola, aunque en realidad siempre me  había sentido así.
Algo me hace reaccionar, miro en todas las direcciones posibles, alguien acababa de decirme que me quería, sabía quien había sido pero aún así no fui capaz de girarme para mirarle a los ojos.Y que esperaba ahora ¿Que estuviera escondido detrás de un árbol? Algo extraño se mueve en mi interior, como si mi mente viera algo que mis ojos no.
Llego a una especie de parque lleno de bancos, está sentado en uno de ellos con la cabeza entre las piernas así que me siento a su lado sin decir nada hasta que el se percata de mi presencia.
-Alicia ¿Que haces aquí?-Esa pregunta suena en mi mente y derrepente vuelvo a estar en el despacho de mi padre por lo que me tengo que agarrar al banco para intentar hablar.
-Nada en concreto, no podía seguir allí con tanta gente feliz.
-Creía que estarías con Lucas-Por su tono de voz se que está mintiendo.
-Sabes lo que me dijo, sabes lo que pasó, así que por favor no te hagas el tonto.
-No se lo que te dijo, solo os vi hablando hasta que el se marchó.
-Si, me dijo que cuando me miraba a la cara veía a mi padre y que se iba de la ciudad-Respondo cansada.
-¿Te dijo eso? Hay que ser idiota ¿Sabe él que casi mueres asfixiada para que pudiera salir de ese maldito lugar? Pues claro que no lo sabe, niñato egoísta-Javier ya no habla en su tono bajo de voz, ahora grita frustrado por una rabia que no consigo entender.
-Será ,mejor que me vaya, estoy agotada -Le digo con suavidad.
-Alicia, se que me sentiste y se que estas dolida pero...-Le agarro de la mano y se queda callado mientras que nos miramos a los ojos sin decir nada, sin hacer nada.
-Yo... esto... verás Javier, no estoy segura de cuales son mis sentimientos y...-Lo sé Alicia, lo sé.
Me abraza mientras el Sol de da en la cara y me quedo dormida.
Actualidad
-Es divertido verte dormir, sonríes mucho-La voz de Javier me sobresalta.
-Creo que debería irme a casa, seguro que mi madre  y mi hermano estarán preocupados.
-Que raro que no estaban en la entrada con los demás.
-Ninguno quería verle la cara a mi padre, mi padre...¿Que ha sido de el?


Bueno pues hasta aquí el capítulo 18 espero que os gustará tanto como a mi escribirlo (pasarlo al ordenador no me gustó tanto)y os recuerdo que podéis votarme aquí Verano Número 16 como explico en la entrada anterior.
Y para despedirme que mejor que hacerlo con música.


Hasta el capítulo 19 :D