domingo, 30 de junio de 2013

Capítulo 20: Número oculto

¡Hola! Aquí estoy con el capítulo 20, la verdad es que nunca pensé que fuera a publicar ni tan si quiera uno así que esto ya es un gran logro para mi :,)
Como podéis ver he cambiado un poco el diseño del blog y he añadido dos encuesta y sobretodo en una me gustaría que votaseis porque es sobre el futuro de la historia. Por otro lado también estoy pensando en quitar la cbox (el chat) porque casi no se utiliza y además estuve intentando cambiarle los colores pero no se como se hace, así que si alguien sabe le agradecería que me lo explicara.
La cabecera me trae un poco por la calle de la amargura porque soy muy mala con todo lo que tenga que ver con retocar fotos y ya no digamos esto que exige un manejo mayor y ni siquiera sé con que fotos la puedo hacer.
7216, ese era el número de visitas que tenía el blog la ultima vez que miré, ¿no os parece que hay que celebrarlo? Me gustaría hacer algo especial ahora que tengo más tiempo ¿Qué os parece? Acepto ideas y sugerencias de todo tipo porque estoy un poco perdida.
Bueno después de este rollo monumental os dejo con el capítulo y como siempre espero que os guste y que comentéis :)

Una luz cegadora me impedía la visión, lo único que era capaz de ver a mi alrededor era una potente luz amarilla. De pronto comencé a escuchar un sonido que cada vez se hacia más y más fuerte, era como una especie de silbido. Una parte de mi lo reconoció puesto que se trataba de la sirena de un tren y yo había viajado en tren en numerosas ocasiones. Me dispuse a moverme pero no lo conseguí porque mis pies se encontraban firmemente pegados al suelo. El ruido se intensificaba con cada segundo que pasaba pero no podía hacer otra cosa que esperar, esperar a que todo acabara, a que la oscuridad volviera a reinar, eso era todo lo que quería, oscuridad.

-¡Alicia! ¡Alicia!- Notaba como alguien me zarandeaba pero mis ojos se negaban a abrirse como su alguien les hubiera echado algún pegamento. Poco a poco lo fui consiguiendo y me encontré con un rostro consternado que no reconocía por lo que supuse que sería un medico o un enfermero. Cuando los abrí del todo y conseguí orientarme de nuevo me contó que estaba gritando en sueños, probablemente por una pesadilla.
Le expliqué con toda la tranquilidad que pude mi miedo a los hospitales y que eso era algo que me pasaba siempre que tenía que ir. Eso de alguna forma consiguió ablandarlo y se fue sin administrarme ningún tipo de calmantes para que minutos más tarde consiguiera volver a sumergirme en mis intranquilos sueños.
-Son las siete de la mañana, despierte señorita Alicia- Una sonriente enfermera me miraba con un termómetro en la mano.
-Verá, yo no tengo fiebre, estoy aquí p...
-Se muy bien porque está aquí, he leído su historial pero esto forma parte de la rutina diaria del hospital así que si no le importa le tomaré la temperatura y luego me iré.
Después de que la enfermera se fuera me volvía quedar sola pero no fui capaz de conciliar el sueño, en su lugar terminé pensando en todo lo que había pasado ayer. Terminé pensando en el beso y concretamente en Javier que había vuelto a desaparecer pero a diferencia de veces anteriores esta no me importó y con la tranquilidad de que estaría cerca me volví a dormir.
Parte de Javier
-¿Quién eres?- Alguien que tiene información que necesitas.
-Más bien yo diría que eres algún gilipollas que se aburre y se dedica a llamar con número oculto.
-Baja esos humos Javier porque sino no te diré absolutamente nada y créeme te gustará esta información, por cierto que tal sigue tu amiguita, ¿como se llamaba? Ah si Alicia, te hizo creer que odiaba a su padre y luego mira como se pone al enterarse de su muerte. Eso no debió de ser fácil de aceptar para un machote como tu que se piensa que es superior al resto del planeta. En cierto modo eso te bajo los humor porque esa guarra te gusta y te importa lo que le pasa, la viste con ataque de ansiedad por la muerte de su padre, la persona que mató a tu familia y la llevaste al hospital de buena voluntad. La cosa podría haber sido menos grave si una vez allí te hubieras marchado pero no lo hiciste, te quedaste hasta que se despertó y ahora deberías estar en su habitación pero estás hablando conmigo porque crees que está dormida pero dime la verdad Javier ¿Enserio lo está? ¿No oíste sus gritos? ¿No te diste cuenta de que tenía pesadillas? Ella creerá que es por su pánico a los hospitales pero no es así. Cuando entres seguro que está despierta, no estará enfadada y enseguida te lo contará, te contará su extraña pesadilla de trenes y luces fuertes y tu no sabrás que decirle porque te quedarás embobado mirándola como llevas haciendo desde el primer día que la viste, aún cuando sabías que ella estaba enamorada de Lucas.
Pero dime Javier, ¿le has contado que casi lo matas? ¿Qué no querías que saliera de allí? Desde luego que no porque si lo hubieras hecho ella no te hubiera besado ayer. Y por si no lo sabes aún le quedan rescoldos de ese amor y puede que tu seas solo algo con lo que se intente olvidar de él porque la dejó tirada y eso le duele en el corazón.
Ahora recapacita Javier, ella te ha contado toda la verdad pero tu no le has dicho nada más que lo de la muerte de tu familia, y eso fue para hacerla sentir algo culpable. No me refiero solo a lo que acabo de decir, me refiero a tu verdadero secreto, a lo que te marca, a lo que eres.
-¿Como... sabes todo eso?
-Formo parte de lo que eres Javier, yo lo se todo así que tu decides si me quieres tener en contra o si me quieres tener a tu favor. Con solo decirlo puedo hacer que a ti o incluso a la propia Alicia que tanto parece importarte os pases cosas muy graves.
-¿Y que se supone que tengo que hacer?
-Bien, veo que nos vamos entendiendo pero eso no te lo diré ahora, así que estate atento a tu espantoso móvil y si ves que te llama un número oculto por tu propio bien no deberías colgarle porque volveremos a hablar muy pronto Javier, tanto si te gusta como si no lo hace.
Ya me contaras porque te has pasado aquí toda la noche en lugar de en el sillón de dentro.
Pero como tu siempre piensas que lo tienes todo bajo control nadie debe preocuparse ¿Verdad?
Y ahora entra en la habitación que esa chica lleva pensando en vuestro beso de ayer toda la noche y creo que tiene intenciones de repetir y repetir y repetir jajajajajaja....
-¿Hola?- ¿Pero quién era esa voz de la llamada?

-Javier, ya estás aquí, no te imaginas lo bordes que son las enfermeras de este siti...
-Alicia, nunca dejaré que te hagan daños eso tenlo siempre claro.
-Deberías de dejar de pensar que soy una princesa de la edad media a la que tienes que rescatar, me parece bien que te preocupes por mí pero se defenderme sola perfectamente. Además estoy en un hospital, ¿qué cosas terribles me puede hacer alguien aquí?
Había intentado mantenerme entero pero la conversación me había afectado mucho, algo nos iba a pasar a los dos y seguramente a muchos más pero ella no podía saberlo aún, no me quedaba más remedio que esperar. De ninguna manera iba a dejar que Alicia descubriera mi secreto porque eso formaba parte del pasado, un pasado que había dejado de existir para mi hacía ya muchos años.
-Está bien, entonces será mejor que no me meta contigo- Respondí abrazándola con todas mis fuerzas.

-Desde luego, por cierto esta noche tuve una pesadilla rarísima, iba sobre una luz que me cegaba y luego se oía la sirena de un tren...

"No es tan fácil librarse del pasado Javier y como puedes ver me anticipo a todos tu movimientos, así que os estoy observando muy de cerca a los dos"