sábado, 7 de septiembre de 2013

Capítulo 24: Volviendo de la muerte

¡Hola lectores! Hoy os traigo un nuevo capítulo, aprovecho para dar las gracias por las  nominaciones a premios, intentare hacer la entrada el lunes.
Bueno volviendo a los capítulos tengo una especie de mala noticia que daros, veréis yo pensaba acabar la historia este verano pero como estuve mucho tiempo sin publicar eso quedó descartado y no la voy a poder acabar antes de que empiecen las clases.
El problema llegará cuando empiecen porque aunque el curso pasado publicaba casi todos los viernes, este voy a empezar 2º de bachiller y voy a tener que dedicarle mucho más tiempo al estudio por lo que eso va a ser imposible. 
Resumiendo que me enrollo y no acabo, como todavía quedan bastantes capítulo (o eso creo)  en principio lo máximo que va a haber por mes van a ser dos.
Pero bueno por ahora os dejo con el 24 que como siempre espero que os guste y que comentéis ;)


Parte de Javier
Realmente volver a oír esa voz no entraba dentro de mis planes, es cierto que no se había encontrado el cuerpo pero la policía decía que era imposible que hubiera logrado escapar de la pila de escombros.
Me giré con lentitud y me encontré con ,su ya familiar, cara sonriendo de forma falsa y con aire de superioridad.
-Esto no me lo esperaba, pensaba que tu traición hacia mi era una especie de cambio que querías hacer para ser mejor persona o algo así pero veo que solo te has cambiado de bando, pero John...hasta yo le veo malo.
-¿Eres tu el que se atreve a hablar de maldad? ¡Mataste a mi familia!
-Si, bueno eso no entraba en los planes pero después de lo que habían visto no podía dejarlos marchar.
En cierto modo me sorprendió que quisieras trabajar en mi grupo, de no haber sido por John nunca habrías entrado.
-¿Como sabías que había trabajado para el? Se supone que aquellos archivos eran confidenciales.
- Mira Javier no me interesa en absoluto seguir hablando de ese hombre, y si de verdad le crees mala persona no se muy bien que haces hablando con el otra vez.-De algún extraño modo su voz sonaba preocupada pero quería saber como había vuelto de la muerte.
-Yo no lo busqué, el me buscó a mi para realizar no se que extraño y enrevesado plan secreto que todavía desconozco a día de hoy.
-Y no te niegas porque conociéndolos a todos te están chantajeando con algo...
-Si, me chantajean con tu hija, me chantajean produciéndole fuertes pesadillas por las noches, haciendo que se despierte aterrada y llorando, de forma que yo no me puedo negar porque de lo contrario las cosas irán peor para ella, así me chantajean.
-Esos... esos cabrones le están haciendo eso a Alicia, a mi hija- Su voz se quiebra y sus puños se cierran como si de verdad le importara lo que le pase a ella cuando sabe que no me conseguirá engañar.
-Vamos, no intentes ahora ir de padre protector, si de verdad te hubieran importado algo ella o cualquiera de sus hermanos no los habrías abandonado,  no los habrías chantajeado y no les habrías dejado creer que estabas muerto. Llevas años causándoles dolor sin preocuparte por lo que les pudiera ocurrir ¿sabes que Alicia estuvo en el hospital porque al enterarse de tu supuesta muerte tuvo un ataque de ansiedad muy grave? Tu que vas a saber, solo intentas ir de colega cuando realmente eres un asco de ser humano-Mi voz había comenzado a elevarse, llevaba mucho tiempo queriendo decir todas esas cosas en voz alta, hasta el momento solo habían estado en mi cabeza y en simple echo de ver si cara de confusión lo hacía mucho más agradable.
-Nunca entenderás mis motivo y no es algo que necesite, se que he cometido muchos errores a lo largo de mi vida y se que mi hija nunca me perdonará pero tengo que hablar con ella y decirle que estoy vivo, que sobreviví a la explosión y que siento haberle causado sufrimiento durante tanto tiempo a ella, a sus hermanos y a su madre, aunque se que ninguno me perdonará.
-Quiero terminar con esta conversación, no quiero volver a verte en la vida pero antes me vas a contar como saliste vivo de la cantera.
-Supongo que te debo muchas cosas así que te lo contaré, después de que Alicia y tu salierais de mi despacho corriendo porque aquello se derrumbaba tuve que decidir si quería morir junto al único "hijo" al que había cuidado o si me iba de allí corriendo. Estuve a punto de escoger la primera opción cuando se me vino a la mente una imagen de un bebé, era Alba, me acorde de mi hija y reaccioné del modo en el que cualquier persona normal haría, tenía que salir de allí pero aquello ya se caía y la salida principal estaba llena de escombros. En ese momento lo di todo por perdido y esperé la muerte pero justo antes de que el techo me cayera encima recordé la salida secreta que daba a la parte de atrás y sabiendo que sería mi única opción corrí hacia ella y conseguí salvarme de morir aplastado por un par de segundos.
Por eso no encontraron ningún cuerpo, porque nadie sabía que esa salida existía y sobre lo de fingir mi muerte eso no estaba planeado, simplemente decidí desaparecer hasta que los ánimos se calmaran.
Esta querido Javier es la historia de como volví de la muerte, y por si no te lo he dicho me gustas más que aquel chico al que secuestré.
Era un miedoso en parte entiendo que lo quisieras muerto pero tu no eres capaz de matar, ya no-Su risa chirriante me hizo volver a la realidad y comencé a correr para no volver a ver a ese hombre aunque en el fondo sabía que nos volveríamos a ver muy pronto.
Mi móvil comenzó a sonar y agradecí internamente que no fuera John porque en ese momento no me podía enfrentar a el. El problema empezaba por A, estaba alterado y me conocía lo suficiente como para saber que algo había pasado pero yo le había dicho que su padre estaba muerto ¿como le iba a decir ahora que estaba vivo?
-Javier...-Su voz sonaba rota y era más que evidente que algo había pasado porque lloraba.

-¿Alicia estás bien? ¿Qué ha ocurrido?
-Se que parece una locura pero... pero mi... mi padre está vivo-Una especie de sonido desconsolado se coló por el teléfono y me rompió por dentro, ahora más que nunca sabía que era completamente vulnerable a todo lo que le pasara a ella.
-Lo se, Alicia puedes estar tranquila porque lo he visto e incluso he hablado con el así que por favor tranquilizate- No podía tranquilizarla cuando yo estaba igual que ella simplemente necesitaba abrazarla con fuerza.
-¿Estás en el parque?
-Si, te estoy viendo correr- Una sonrisa apareció en mi cara cuando la vi corriendo con su cazadora marrón y sus inseparables vaqueros.
En un instante estábamos abrazados tal y como había deseado segundos antes, los dos estábamos muy alterados y le conté todo lo que su padre me había dicho. 
Las lágrimas fueron sustituidas por una extraña calma que no supe a que atribuir, en ese momento iba a contarle mi conversación con Peter pero el móvil sonó de nuevo, era John, lo supe antes de cogerlo cuando un escalofrío me recorrió entero.
Ahora comenzaban mis verdaderos problemas porque si en algo tenía razón el El Jefe era en el peligro que los rodeaba a todos ellos pero pensar en Alicia me mantenía fuerte por eso no me tembló la voz cuando contesté con un fuerte y seguro -Diga.