sábado, 5 de octubre de 2013

Capítulo 27: 21 de junio

¡Hola lectores! Empiezan los problemas, este seguramente sea el ultimo capítulo de octubre.
Veréis del 15 al 29 tengo la primera ronda de exámenes y no es poco precisamente  además tengo que hacer trabajos, resúmenes  leerme libros asquerosos... 2º de bachiller es más horrible de lo que pensaba y en menos de un mes de clase ya estoy estresada y bajo bastante presión.
Intentaré publicar algo en algún momento o programar alguna entrada si tengo tiempo pero no os puedo prometer nada.
Ahora otra cosa, hace unos capítulos os hablé de la idea de hacer un posible concurso, con un tema no definido por el momento, pues bien el otro día se me ocurrió que podía hacerlo cuando el blog tenga 10000 visitas.
En el caso de que puede que eso pase en mi periodo de ausencia y de ser así se pospondría hasta noviembre.
Y después de este rollo impresionante os dejo con el capítulo 27 y como siempre espero que os guste y que comentéis :)

Por fin llegó el día, era 21 de junio y las clases habían terminado hacía apenas unos cinco minutos. Los últimos meses no habían sido nada fáciles pero finalmente aquí estaba, en las escaleras del instituto, con unas notas de las que no me podía quejar esperando a mis amigas para irnos a comer.
Aquel día de abril volví a recuperar mi antigua vida, aunque al principio no puedo negar que fue bastante duro.
Las pesadillas se habían ido de la misma forma que habían llegado y de John, por suerte, no volví a saber nada.
Durante las primeras semanas Javier se había dedicado a llenarme el móvil con mensajes y llamadas que yo decidí ignorar sin pensarlo dos veces.
Salir a la calle sin tener la sensación de que alguien me seguía y sin ir mirando cada dos minutos hacia atrás también fue difícil. En esos momentos todavía tenía miedo y era complicado de apartar, algo que mis amigas intentaron  solucionar comprando medio centro comercial.
Pero no fue eso lo que lo consiguió, fue el tiempo y la tranquilidad de no volver a tener sobresaltos.
De mi padre tampoco había vuelto a tener noticias desde aquel día y realmente lo prefería así, si iba a volver a desaparecer no era la clase de persona a la que deseaba tener en mi nueva vida.
Fuimos a comer como siempre hacíamos a final de curso y estuvimos hablando de cualquier cosa excepto de los últimos cinco meses, eso era lo único que les había pedido.
Sobre las cinco me quedé sola con Sandra y decidimos dar un paseo por la ciudad, lo que en su idioma se traducía como ir de compras por séptima vez en la semana.
-Haz como que te he dicho algo muy gracioso y ríete- Dijo derrepente.
-¿Pero qué dices Sandra?
-Lo primero no preguntes, lo segundo no te gires y lo tercero acabo de ver a Lucas y está detrás de nosotras así que ríete.
-Ja ja ja ja, tuvo que ser muy gracioso.
-No lo dudes ja ja ja pero ya sabes como es él- Dijo Sandra mientras las dos seguíamos riéndonos de forma falsa hasta que un minuto después ocurrió lo inevitable.
-Hola Alicia- Saludó Lucas una vez estuvo a mi lado.
-Hola Lucas... y hola a ti también Isabel.-Esto me había cogido por sorpresa y no  me lo esperaba.
-¡Hola Alicia! Cuanto tiempo sin vernos, seguro que tienes cosas muy interesantes que contar- Me dijo con una extraña alegría.
-Oh ya sabes nada importante.
-Pues yo si que tengo algo importante que decir-Siguió soltando Isabel- ¡Estamos saliendo!- terminó mientras se besaban "apasionadamente" provocandome serias arcadas.
-Bueno chicos fue un pacer volver a veros pero tenemos cosas que hacer así que ya nos veremos- Intervino Sandra tratando de ayudarme.
-Adiós chicas, y Alicia te llamaré algún día que yo también tengo algo que contar-Contestó Lucas con su habitual misterio.
Sandra y yo seguimos caminando en silencio hasta que no me pude aguantar más.
-¿Se puede saber qué hace con esa zorra?
-¿Y lo que dijo al final? Qué raro fue todo.
-Demasiado,¿cuándo ha vuelto a la ciudad? ¿y ahora qué? ¿ya no le recuerdo a mi padre?- Pregunté indignada
-Tenía un aire distinto a cuando se fue como si hubiera cambiado.
-Tiene que haberlo hecho para  salir con esa barbie asquerosa, Javier tenía razón, el pasado siempre vuelve.
-Ummm acabas de meter a Javier en la conversación, esto no va bien así que vamos a dejarlo.
-No puedo, a pesar de todo no he conseguido sacarlo de mi cabeza.
-¿A cual de los dos?-Preguntó Sandra con frialdad.
-Tienes razón, vamos a dejarlo.
-Me operan la semana que viene-Soltó de golpe.
-¿Te operan? ¿Por qué no lo has dicho antes?
-Sabes que no me gusta hablar de eso, me raparan el pelo, me abrirán el cráneo e intentaran sacarme la especie de bulto o lo que sea que tenga en el lado izquierdo del cerebro sin dejarme inútil para el resto de mi vida.
-Sandra...
.-No, no digas nada, solo necesito que estés allí sola y sin nadie porque nadie más debe saberlo.
Vaya parece que hoy es el día de encontrarse con los ex-novios, mira quien viene hacia aquí.
-Javier.
-El mismo, creo que os voy a dejar solos.
-No Sandra espera.-Pero ella ya se había ido.
-Hola Alicia-Dijo Javier.
-Lucas ha vuelto- Dije sin pensar.
-¿Lucas? Pensé que nunca lo haría- Contestó extrañado.
-Hola Javier.
-Te veo algo nerviosa, ¿damos una vuelta?- Preguntó entre risas.
-Está bien-Respondí suspirando.
Ver a Javier, hablar con el, era como golpearme a mi misma con un látigo y lo único que conseguía era abrir viejas heridas que ya estaban cerradas, o con eso intentaba engañarme aunque en verdad sabía que no era así.
Desde aquellos días no había pasado ni uno solo en el que no le echara de menos, aún sabiendo todo lo que eso significaba, pero sabía que debía pasar página y esto no me lo iba a impedir.
-¿Sabes? He comenzado a odiar este sitio.- Dije refiriéndome al parque, siempre nos dirigíamos al parque.
- A mi me trae buenos recuerdos, hemos vivido buenos momento aquí.
-Si me has traído aquí para esto pierdes el tiempo-Respondí en tono cansado.
-Puede que me guste perderlo.
-Enserio Javier ¿qué quieres?
-¿Has dejado de pensar en mi? ¿Me has olvidado?
-No has respondido a mi pregunta.
-Ni tu a la mía- Nos quedamos en  silencio como solíamos hacer mientras sentía como los buenos recuerdos vividos en ese maldito lugar me quemaban la piel.
-Bueno como no lo vas a hacer me voy que tengo una fiesta para la que arreglarme, maquillarme, ya sabes cosas de chicas.
-Espera-Dijo agarrando mi mano.
-Creo recordar haberte dicho que no me volvieras a tocar, mi opinión no ha cambiado así que déjame en paz y no me vuelvas a buscar.
Después de mis palabras se fue dejándome sola en aquel lugar mientras intentaba callar una voz en mi cabeza que me decía que corriera tras el. Eso no iba a pasar, me lo había prometido y no soy de las que incumplen las promesas.